Toluca, Méx.- El diputado Max Correa Hernández señaló que desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari inició el desmantelamiento de las instituciones relacionadas con el campo.
Durante el foro ‘El cambio climático y sus efectos en la producción de maíz y otros cultivos básicos en el Estado de México y en el país’, Correa Hernández dijo que pedirán que México se mantenga en el convenio de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV)78, para que se mantenga la producción de maíz y otros productos con los maíces nativos, sin la posibilidad de patentar las semillas ni de utilizar transgénicos.
Se comprometió a que la Comisión de Desarrollo Agropecuario y Forestal revise el Plan Maíz propuesto por la Federación de Productores de Maíz del Estado de México, que consiste en el rescate de los maíces criollos nativos de la entidad, que son una alternativa ante el cambio climático por sus características de resistencia a la sequía, y que ese plan se considere en el Presupuesto de Egresos 2020.
Campesinos, organizaciones y legisladores, constituyen la fórmula idónea para luchar juntos por un modelo económico justo, con oportunidades, dignidad y bienestar, basado en los conocimientos y tradiciones de los pueblos y ejidos, en los principios de cooperativismo y apegado al ejercicio de los derechos humanos.
Alejandro Espinosa Calderón, del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), destacó que antes de la instauración del neoliberalismo, México era autosuficiente en la producción de granos y después se convirtió en importador neto de cereales.
Dijo que México importó en 2018 17 millones de toneladas de maíz, cinco millones de trigo y de soya y 95 por ciento del consumo total de oleaginosas, “lo que se traduce en una crisis terrible”.
Agregó que en el país se cultivan poco más de ocho millones de hectáreas de maíz, 75 por ciento con semillas nativas, y hay 2.3 millones de parcelas, y en cada una existe por lo menos una variedad del grano que no es igual que la del vecino.
Por otro lado, Antonio Turrent Fernández, investigador del Inifap, detalló que las milpas han sido parte de la alimentación de las familias y las mujeres han sido las encargadas de conservar y mejorar las semillas; a propósito, destacó la importancia del intercambio de granos con otros productores para mejorar las semillas nativas y fortalecer su resistencia, variedad y sabor.

