Ciudad de México.- Durante el “Conversatorio ¿Por qué y cómo un ingreso mínimo vital para México?”, diputados, funcionarios y representantes de organismos expresaron el interés por atender a los grupos que más sufren los estragos de la crisis derivada de la emergencia sanitaria.
El coordinador de Morena, Mario Delgado Carrillo, precisó que esa propuesta debe analizarse en el contexto de lo que el gobierno ha establecido y está haciendo.
Mientras que el coordinador del PAN, Juan Carlos Romero Hicks, aplaudió la propuesta del ingreso mínimo porque hay un gran número de personas que no son apoyadas por las políticas públicas y señaló que es vital brindarle a la población el alivio que en este momento necesita.
Cynthia López Castro se pronunció a favor del ingreso porque respaldará a dos millones de personas.
Mientras que Mónica Bautista Rodríguez señaló que la sugerencia es que los beneficiarios sean todos los trabajadores formales e informales que hayan perdido su fuente de ingresos.
Al participar en el panel “Ingreso mínimo vital en México”, Iván Rico López, director general de Vinculación Interinstitucional de la Secretaría de Bienestar, comentó que se tiene como objetivo el acceso efectivo a los derechos. Sin embargo, a pesar de estar consagrados en la Constitución, no se hacen efectivos a la mayor parte de la población.
Explicó que hay tres enfoques principales: el ciclo de las personas, la perspectiva territorial y la participación social. El principio rector de la política de bienestar es la universalidad, la progresividad, la inclusión y la igualdad social, que tiene como meta equiparar las condiciones de los mexicanos.
José Nabor Cruz, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), refirió que el poder adquisitivo promedio en el país es de mil 819 pesos.
El porcentaje de la población con un ingreso laboral inferior al costo de la canasta básica, en 2020, es del 35 por ciento, distribuida a lo largo del país con mayor concentración en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, y con el índice más bajo en Baja California, Nuevo León y Chihuahua.

