Ciudad de México.- Durante los foros de Parlamento Abierto de la Reforma del Estado y Electoral, diputados, investigadores, especialistas y académicos destacaron la importancia de analizar si realmente existe una crisis en el sistema de elecciones tanto a nivel federal como local, para emprender un cambio.
Al participar en la mesa “La Federación mexicana”, la diputada María de los Ángeles Huerta del Río destacó que en el análisis de las reformas en la materia se debe considerar la concurrencia de las funciones entre la autoridad federal y local para evitar que sus labores se crucen.
“Debemos analizar si es suficiente dejar los tribunales electorales, además del federal, es decir, ver la viabilidad de la permanencia de los Organismos Públicos Locales Electorales (Ople)”, añadió.
Mientras que Alejandro Viedma Velázquez señalo que en el proceso de análisis es prioritario buscar ciertos matices del federalismo con el propósito de estudiar si el centralismo es conveniente y con ello desaparecer los Oples y los tribunales.
Jorge Arturo Espadas Galván mencionó que para generar una reforma electoral eficaz, es fundamental analizar la debilidad y la operación de los Oples, a fin de evitar cualquier tipo de presión estatal en el presupuesto.
Rubén Moreira Valdez destacó la necesidad de conocer si realmente existe una crisis en el sistema electoral que considere pertinente y prudente un cambio de modelo del sistema de administración de las elecciones.
“Estamos en esa crisis para qué en este momento plantearnos suprimir Oples y tribunales”.
Se manifestó por perfeccionar la designación de los senadores, pues “pareciera que pasamos de la influencia de los gobernadores al extremo de la total influencia de los partidos en la designación de todos los funcionarios y cargos”.
La secretaria de la Comisión de Justicia, Ana Ruth García Grande, subrayó que el federalismo está en crisis, por ello es necesario diseñar un marco que elimine el terminismo de la Constitución y deje a un lado la partidocracia en materia electoral.
“Eso es una realidad, entonces es un mito de la democracia y la reforma del 2014, pues no está garantizada, lo cual afecta a la credibilidad de estas instituciones”.

