Ciudad de México.- La secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, compareció ante las comisiones unidas de Economía, Comercio y Competitividad; y de Economía Social y Fomento del Cooperativismo de la Cámara de Diputados, con motivo del análisis del segundo Informe de Gobierno.
María de los Ángeles Huerta del Río, dijo que el apoyo recibido por la Secretaría de Economía ha sido fundamental para las micro y pequeñas empresas, las cuales son generadoras de más del 70 por ciento de los empleos en el país, mientras que la entrada en vigor del T-MEC es una palanca para la reactivación económica.
Sergio Fernando Ascencio Barba mencionó que es preocupante ver cómo el Ejecutivo parece cegarse hacia un tipo de gobierno que se asemeja a una gobernanza centralmente planificada, la cual termina por empobrecer a las naciones donde se instala.
Eduardo Zarzosa Sánchez dijo que están a favor de todas las medidas que impulsen el empleo, la ayuda a quienes menos tienen y la construcción de una política que ofrezca un verdadero futuro a las nuevas generaciones, pero en el PEF 2021 no se contempla apoyo para las empresas que mitiguen los efectos de la pandemia.
Claudia Reyes Montiel preguntó por qué la dependencia ha apostado todo a la economía americana y a las remesas enviadas por connacionales, cuando se debe fortalecer el crecimiento y desarrollo del mercado interno, ya que, según datos del INEGI, el consumo privado se desplomó 21 por ciento y la inversión total 34 por ciento, al segundo trimestre.
Lilia Villafuerte Zavala enfatizó que ante la crisis económica producto de la pandemia se requiere tomar medidas que fomenten una pronta recuperación y disminuyan los efectos negativos. Solicitó informes sobre qué otras estrategias existen en el corto y mediano plazo para la recuperación económica, y los pasos a seguir una vez retomado el nivel.
En su intervención inicial, la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, enfatizó que dos crisis, una sanitaria y otra económica, “han matado el 2020”.
En abril y mayo, la economía mundial registró niveles de contracción no vistos desde los años de las crisis de 1929 y de la Gran Depresión. En México los impactos de la crisis económica global se hicieron evidentes, incluso antes de la detección del primer contagiado del Covid-19.
En abril, el cierre interno y la debilidad del comercio exterior provocó un deterioro pronunciado en la actividad económica. Los indicadores del segundo trimestre mostraron los impactos del cierre productivo, el PIB disminuyó 17.1 por ciento comparado al primer trimestre del año.
Afirmó que hay una recuperación en marcha luego de un cierre del verano. Subrayó que la reapertura de las actividades no esenciales se convirtió en un motor para contener el deterioro de la economía y configurar un camino para la recuperación de la producción, el consumo, el empleo y las ventas al exterior.
En el terreno del empleo, del 16 de julio y principios de octubre se ha abierto 290 mil puestos de trabajo; “aún persiste una brecha entre la pérdida de empleo, producto del cierre de la economía a causa de la pandemia”, pero estas cifras muestran que dada la magnitud de la crisis por la que se atravesó en el segundo trimestre, se ha revertido la tendencia a la pérdida de empleo.
Resaltó que para retornar a una senda de crecimiento, se impulsan obras de infraestructura con impactos significativos en los insumos de la industria de la construcción y el empleo.

