Toluca, Méx.- “No sabes cuándo ni dónde empezaron los agujeros, pero un día te das cuenta de que los tienes y que, además, tienes ganas de taparlos”, bajo esta reflexión del libro El agujero del jardín, su autora, Edmée Pardo, invitó a niñas y niños de los Centros de Asistencia Social a no buscar el mundo de los adicciones y el alcoholismo como una solución para salir de sus problemas.
La escritora, acompañada de Rina Gitler, directora fundadora de Alma Institución Privada, motivó a niños y jóvenes a sanar sus emociones de una forma que no dañe su integridad poniéndoles como ejemplo el personaje de este cuento, cuya narración relata la historia de un adolescente que al sentir un vacío emocional se refugia en el cigarro, el alcohol y las drogas.
Agregó que a dicha actividad también se sumaron especialistas y psicólogos del organismo para asesorar a los menores que solicitan apoyo para tratar sus problemas emocionales, tapar estos hoyos y transformar su vacío en un jardín interior que les permita sembrar gratitud, tolerancia, sueños y sensaciones de calma, tener amistades positivas, y realizar actividades que nos motivan a vivir la vida.
La autora señaló que los hoyos son un duelo que se experimenta cuando muere alguien que amamos, cuando se tiene miedo, cuando alguien es lastimado con palabras o golpes, abandonado y cuando se presencia el divorcio de los padres, entre otras situaciones.
“A veces no sabemos cuándo ni dónde empezaron los agujeros, pero un día te das cuenta que los tienes y además tienes ganas de taparlos, por eso fumas o bebes, o te drogas, o dejas de comer, o comes muchísimo. Con cada cosa que haces en lugar de taparlos lo que haces es que lo agrandas y entonces necesitas que la tapadera sea más grande, y bebes más, y fumas más o te drogas, y nunca se acaba”.
Autora de 23 libros, Pardo es escritora, coordinadora de talleres de lectura comentada, de escritura y creatividad, promotora de la lectura como herramienta de sanación, creadora de Leer para sanar, conferencista y voluntaria social.
