De Xico a Valle de Chalco Solidaridad

Por: Lilia Zavalza Zambrano

Toluca, Méx.- El 9 de noviembre de 1994 se publicó en la gaceta oficial el decreto por el que se crea el municipio 122 del Estado de México: Valle de Chalco Solidaridad.

La proclamación oficial fue el último acto del presidente Carlos Salinas de Gortari el 30 de noviembre de 1994.

A raíz de esa fecha, indígenas de la República Mexicana comenzaron a poblar esas tierras, por lo que durante esta Legislatura fue aprobada la iniciativa una iniciativa para garantizar que aquella población no nativa de este lugar, pero avecindada en ella pudiera tener acceso a los beneficios de la Ley de Derechos y Cultura Indígena.

El Pleno de la LVIII Legislatura votó a favor la propuesta de modificación al artículo 2 de esa Ley, que amplía el acceso de los indígenas de origen nacional procedentes de otro estado de la República y avecindados en el Estado de México, a los beneficios de la Ley de Derechos y Cultura Indígena de la entidad, el orden jurídico mexicano y los tratados internacionales, respetando las tradiciones de las comunidades donde residan.

La propuesta fue promovida por los diputados Luis Enrique Martínez Ventura y Apolinar Escobedo Ildefonso.

Martínez Ventura es oriundo de la zona de Xico, hoy Valle de Chalco Solidaridad. A sido alcalde en dos ocasiones, y ahora es vicepresidente de la Directiva durante el mes de octubre.

El legislador recuerda que el negocio familiar lo llevó a ser conocido en la zona oriente del Estado de México; la venta de tortillas lo llevó a que la gente lo viera como un ejemplo, porque trabajar y estudiar en la zona de Xico no era tarea fácil.

Al día invertía más de seis horas en trasladarse de su casa al Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Naucalpan; la licenciatura en Arquitectura la cursó en la Escuela Nacional de Estudios Profesionales (ENEP) Aragón, ahora Facultad de Estudios Superiores (FES).

Recuerda que Xico era un poblado pequeño, “no más de 200 habitantes”. Sus abuelos llegaron como peones a la hacienda de ese lugar, sus papás nacieron ahí.

Su niñez la pasó al lado de su abuela. “No eran personas de lana, eran los dueños de la tortillería del pueblo, tenían sus animales, vacas, gallinas, tractor, camiones para el traslado del maíz al molino”.

Al aumentar la población, y ser la única zona con energía eléctrica, “se formaban filas de hasta 800 metros, comenzábamos a las cuatro de la mañana y terminaban a las nueve de la noche”.

Su jornada era de cinco a once de la mañana. “Salía a las nueve de la mañana hacía Chalco en la camioneta con mil 500 kilos y en 90 minutos se vendía todo, de ahí sacaba para mi escuela… llevaba todo pesado por kilos y jamás me quisieron asaltar”.

Recuerda que la gente en esa época no era mal intencionada… “En alguna ocasión en un domingo fui a jugar y me llevé mi bicicleta, terminamos de jugar y me regresé a mi casa, por la noche me acordé que la había dejado en el campo, entonces cuando amaneció fui a buscarla y ahí estaba tirada donde la dejé”.

En otra ocasión recuerda que se le desbocó un caballo que tenían agarrado con un lazo porque carecían de las herramientas necesarias para manejarlo, “se vino desde el llano a la casa y pasamos por una telaraña de cables, el caballo pasó bien, pero yo quedé tirado por los cables, me pegaron en el pecho, desde esa época no montó un caballo”.

Al llegar al bachillerato le toca enfrentarse con la mentalidad de otros jóvenes que no vivían tan alejado de la escuela, por lo que en ocasiones tuvo algunos roces.

Atento a lo que ocurría en la zona de Xico y el naciente Valle de Chalco, sumado al ímpetu de la  juventud, estaba al pendiente de lo que la gente necesitaba para ofrecer el servicio. “Cuando no había agua en todas las colonias, entre un primo y yo pusimos unos tambos en la camioneta, los llenábamos con agua de la llave y salíamos a venderla”.

Después de eso se acentuó su vocación de vendedor “vendí pollo, juguetes por catálogo, abarrotes, frutas y verduras, quesos, tuve tiendas de abarrotes, zapaterías, ropa en abonos, zapato en abonos, y es que la carrera de Arquitectura era cara”.

Luis Enrique reconoce que a pesar de tener dinero durante su juventud nunca tuvo la inquietud de dedicarse a la borrachera. Tenía otras obligaciones, porque a los 24 años decidió casarse. Hasta la fecha mantiene estable su matrimonio. El mayor de sus hijos tiene 26 años.

Durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari la zona recibió un gran impulso. En alguna ocasión Raúl González, director de la Comisión Nacional de Deporte (CONADE), fue a inaugurar una deportiva, que ahora es la Unidad Deportiva Luis Donaldo Colosio.

En ese momento tuvo que decidir lo que hacía: leer el discurso de agradecimiento que le dieron, o improvisar y decir lo que pensaba.

“Comencé a hablar como quería hacerlo, yo no sabía que ellos llevaban un discurso preparado para contestar a lo que yo debía de haber leído. Raúl González me regañó y me dijo que era muy joven y después entendería que era mejor poco que nada”.

A raíz de ese encuentro me invitaron a integrarme a varias organizaciones, una de ellas el “Frente Ciudadano Organizado Pro Municipio Libre 122” que agrupaba más de cien organizaciones que pedían que se conformara el municipio.

El movimiento tomó fuerza porque eran apoyados por el presidente Salinas de Gortari, que atendía personalmente en esa región.

Recuerda que alguna ocasión detuvieron a la comitiva del gobernador Emilio Chuayfffet para pedir la creación del municipio.

Cuando se anuncia la creación del municipio. El primer alcalde de Valle de Chalco Solidaridad fue Felipe Medina, que no era oriundo de Xico, por lo que hubo un desencanto en su administración.

Martínez Ventura fue electo presidente municipal para el periodo 200-2003 y repitió en el trienio 2009-2012, lo que le permitió conocer de cerca los problemas que enfrentaban los indígenas no oriundos de esa zona, pero avecindados en el Estado de México.

En la LVIII Legislatura del Estado de México, propuso las modificaciones para acercar a ese sector de la población a los programas sociales y el Pleno las aprobó.

Martínez Ventura fue designado vicepresidente de la Directiva para el mes de octubre y responsable de fijar la postura de su partido con motivo del tercer informe de actividades del gobierno estatal.

“Solo a los mexiquense corresponde ratificar o rectificar el trabajo de su mandatario”.

En tribuna aseguró que los diputados analizarán el informe entregado sobre el estado que guarda la administración pública estatal.

“El gobernador encaminó su mandato hacia la seguridad de las personas, con visión democrática y cuatro principios: humanismo, honradez, transparencia y eficacia”.

Explicó que la gente no solo espera que se castigue a los responsables de actos delictivos, sino que se fomenten acciones preventivas y aquellas que detonen la actividad económica y educativa como método para disminuir la inseguridad.

Destacó que mediante la división de poderes, los legisladores encuentran una oportunidad dar continuidad a los programas que benefician a la sociedad.

“El poder Legislativo ha sabido ser espejo de nuestra sociedad, ocupándose de lo que a ella le preocupa”, señaló el diputado priista.

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