Destaca planeación y estudio

Izcalli, Méx.- Planeación, perseverancia, objetivos claros y empeño en el estudio son algunos de los consejos que ofreció Rodolfo Neri Vela durante la conferencia magistral ofrecida en el auditorio Enrique Bátiz de esta localidad.

En noviembre de 1985, el doctor Neri Vela se convirtió en el primer mexicano en participar en una misión espacial de la NASA; durante siete días estuvo orbitando la tierra y desarrollando diversos experimentos.

El transbordador Atlantis mantenía una velocidad de 28 mil kilómetros por hora, por lo que cada 90 minutos daban una vuelta a la Tierra. La misión estuvo integrada por siete astronautas.

Durante más de 90 minutos, el mexicano compartió sus experiencias desde que se inscribió al programa para participar en una misión espacial, la preparación académica y física, el viaje, lo que ocurrió durante su estancia a 350 kilómetros de distancia de la Tierra y el regreso.

Rodolfo Neri Vela nació en Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, el 19 de febrero de 1952. Se tituló de Ingeniero en Comunicaciones y Electrónica en la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Hizo su Maestría en Sistemas de Telecomunicaciones en la Universidad de Essex, Inglaterra, y el Doctorado de la Universidad de Birmingham, también en Inglaterra, en el área de Electromagnetismo Aplicado.

Ante más de 200 personas destacó los aportes de México en la conquista del espacio, y es que a partir de 1985 la tortilla se volvió un alimento que ofrecía diversas ventajas, porque no deja moronas, es fácil de transportar y es nutritivo. Otro producto que ha acaparado la atención es el amaranto.

Neri Vela explicó a los asistentes los cambios que sufre el cuerpo ante la falta de gravedad, fenómeno que se conoce como piernas de pájaro y cara de luna. Esto se debe a que los líquidos del cuerpo se van a la parte superior del organismo.

También crece la columna vertebral cinco centímetros, síntomas que desaparecen al regresar a la Tierra y sentir los efectos de la fuerza de gravedad.

Te interesa