Ciudad de México.- Diputados de Morena, PAN, PRI, PT, MC, PES, PVEM, PRD y sin partido, expresaron sus comentarios sobre los programas sociales del gobierno federal como parte del análisis del Informe de Gobierno en materia de política social.
Moisés Ignacio Mier Velazco, Morena, dijo que la política social del Ejecutivo tiene como única directriz el bienestar de las familias.
Mencionó que modificaron y cambiaron los criterios programático-presupuestales para combatir el clientelismo, corporativismo y uso vergonzante de los programas sociales.
Por el PAN, Janet Melanie Murillo Chávez dijo que la política social es “autoritaria, antidemocrática y centralista”. Consideró que se caracteriza por “solamente ir por ahí dando dinero a diestra y siniestra, para poder asegurar las lealtades políticas, ser ineficientes en el gasto público reduciendo la capacidad operativa de las instituciones públicas”.
Anilú Ingram Vallines (PRI) dijo que hacen un llamado a convocar a gobierno a regresar el Programa de Comedores Comunitarios y recuperar los 1.2 millones de raciones diarias de alimentos “que hacían toda la diferencia para los más desprotegidos”.
Sostuvo que la redistribución de la riqueza “no se logra con políticas sociales al vapor, se necesita crecimiento, desarrollo y cohesión social”.
Lourdes Celenia Contreras González (MC) estimó que esta política ha experimentado un cambio trascendente, “pues se aleja del desarrollo social, del desarrollo de habilidades y capacidades individuales”.
En tanto, Ana Karina Rojo Pimentel (PT) se pronunció por que, en el mediano y corto plazos, asuntos como la seguridad social universal sean realidad y las desigualdades de todo tipo se aminoren y desaparezcan.
Mariana Gómez Ordaz (PVEM) dijo que es de particular interés las políticas públicas que buscan controlar y reducir las enfermedades crónicas no transmisibles, entre ellas se encuentran las dirigidas a la detección temprana y tratamiento oportuno del cáncer infantil.
Del PRD, José Guadalupe Aguilera Rojas apuntó que revisar las acciones del gobierno federal en la materia ofrece saldos desalentadores. “Lejos de actuar con altura de miras, ha convertido a la instrumentación de los programas sociales en un ejercicio que repite errores del pasado; convierte programas sociales en instrumentos de control y clientelismo político”.

