En España, los directivos de la Fundación Ortega Marañón “invitaron” a incorporarse en septiembre de 2016 al empresario Juan Miguel Villar Mir -cuestionado por actos de corrupción con funcionarios del Gobierno del Estado de México-, con una aportación de 5 millones de euros.
El dinero español iría a la Fundación española, de allí a la filial mexicana y -bajo la figura de contratos y asesorías- al partido político mexicano. Los operadores serían José Varela Ortega en Madrid; Francisco Parra Obregón su representaste en México y Luis Castro, dirigente del partido político mexicano. La conexión Castro-Parra viene de años atrás cuando el primero servía como consejero ministro de la Fiscalía mexicana (PGR) en Madrid y atendía asuntos del SNTE a través de la Embajada mexicana.
Hoy, Villar Mir, dueño del grupo OHL ha sido incluido en un nuevo escándalo de corrupción en la Comunidad de Madrid, y que involucra a la filial mexicana de esa constructora en un soborno de 1.4 millones de euros al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio López.
Paulo Díaz Gargari, abogado de la empresa Infraiber sostiene que los recursos que salen del Viaducto Bicentenario y el Circuito Mexiquense, dos rentables vialidades de cuota mexiquense, concesionadas a OHL por Enrique Peña Nieto cuando fue gobernador, se envían a su matriz en España para corromper a gobernantes del Partido Popular a cambio de privilegios en obra pública, como consta en la investigación que llevó a la captura de Javier López Madrid, yerno Juan Miguel Villar Mir, mayor accionista de OHL y presidente del patronato de la Fundación Ortega Marañón.
