Chimalhuacán, Méx.- El Planetario de Chimalhuacán amplió la oferta de proyecciones en el domo digital con el estreno de la producción “De Chicxulub a Tunguska”, como parte de un convenio entre el municipio y la asociación Planetarios Digitales.
El coordinador del Planetario Digital Chimalhuacán, Miguel Agustín Olivares Hernández, detalló que el documental expone las repercusiones de la caída de asteroides en el planeta Tierra, mediante lo sucedido el 30 de junio de 1908 en Tunguska, Rusia.
“Muestra el impacto que tuvo un meteorito, hace más de 65 millones de años, en la Península de Yucatán, evento que, presuntamente, provocó la extinción de los dinosaurios. Con ello, observamos el desarrollo del universo a través de estos cuerpos celestes”
Añadió que el Planetario de Chimalhuacán exhibirá en las próximas semanas las películas “Los Mayas: Planeación cósmica” y “El secreto de Calakmul”; así como los cortometrajes “Luz: Más allá del brillo y del color” y “Los cenotes de Yucatán”.
Durante el estreno del documental, cuyas primeras funciones fueron vistas por más de 600 personas, el director del filme y presidente de la empresa Planetarios Digitales, Enrique Fonte, indicó que “De Chicxulub a Tunguska” es el primer documental en formato especial para domos entre México y Rusia.
“Estamos muy contentos porque vemos el gran entusiasmo que hay en la población de Chimalhuacán y el gran éxito que ha tenido el Planetario, impulsando muchísimas actividades, y renovándose durante este año de servicio”.
El Día Internacional de los Asteroides se celebra cada 30 de junio por decreto de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para conmemorar los hechos en Tunguska y crear conciencia acerca del peligro de impacto de los meteoritos.
A las 7:17 de la mañana del 30 de junio, un meteorito de aproximadamente 37 metros de diámetro y un peso superior a las 110 mil toneladas, entró a la atmósfera terrestre a una velocidad de 53 mil 900 kilómetros por hora.
Durante el descenso alcanzó una temperatura de 24 mil 700 grados Celsius, y a una altura de ocho mil 500 metros la presión y el calor provocaron que el asteroide se fragmentara y destruyera, lo que ocasionó una bola de fuego que liberó energía equivalente a 185 bombas atómicas utilizadas en Hiroshima.

