Ciudad de México.- José Luis Ramírez ha demostrado ser uno de los pilotos más rápidos y contendientes en la NASCAR México Series, de la que se corrió la fecha 11 en el autódromo de Monterrey.
En esta ocasión, una falla en el radiador provocó que durante la segunda bandera amarilla de competencia el auto fuera revisado a detalle y se confirmó un daño irreparable que lo llevó a dejar la competencia.
El piloto del auto #08 había calificado en el lugar 11 de la categoría mayor y 18 general, recordando que la parrilla se conforma junto a los autos de la categoría Challenge.
Durante la primera carrera logró una estupenda remontada escalando hasta la sexta posición general, y para el rearranque logró colocarse tercero, pero cuando estaba luchando y se acercaba la segunda bandera amarilla de competencia, el auto comenzó a perder potencia y al entrar a pits se confirmó el daño en el radiador.
“Una falla en el radiador nos impidió cerrar una buena actuación, estábamos luchando por el podio una vez más, pero así son los fierros, y en esta ocasión se nos dañó el radiador”.
El piloto comenzará los preparativos para dejar en buenas condiciones el auto para llegar a Amozoc, Puebla, con las mejores herramientas que le permitan continuar luchando por la bandera a cuadros.
“Nosotros nunca nos rendimos, esta vez la suerte nos dejó, pero nuestro trabajo habla en cada carrera. Esta semana trabajaremos con miras a Puebla y estoy seguro que volveremos a ser contendientes por la victoria”, comentó.

