Ciudad de México.- La Cámara de Diputados reformó la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, con el objetivo de garantizar los derechos de las mujeres migrantes.
Al fundamentar el dictamen, Marta Dekker Gómez dijo que la pobreza y exclusión obligan a miles de mujeres a migrar y abandonar sus hogares. Aunque saben que se enfrentarán a la extorsión, secuestro, amenazas y agresión sexual, deciden salir de sus lugares de origen a fin de buscar una vida libre de violencia.
Puntualizó que el 8 de marzo debe asumirse como un grito de lucha por el respeto de sus derechos, un llamado a redoblar esfuerzos para acabar con todas las formas de discriminación y violencia que dañan la dignidad humana. Debe ser un compromiso activo que impulse la democracia paritaria e igualdad sustantiva que todavía no se logran.
La diputada promovente, Ximena Puente De la Mora, dijo que la violencia de género va más allá de las mujeres mexicanas, porque también lacera a las migrantes provenientes de diversos países del continente, esencialmente de Centroamérica que están en tránsito dentro del territorio nacional.
México es el segundo país a nivel mundial con el mayor número de mujeres migrantes. De acuerdo con la ONU, ellas constituyen aproximadamente el 20 por ciento de la población en tránsito por México; es decir, cerca de 30 mil mujeres anualmente.
Amnistía Internacional señala que 46 por ciento de ellas han sido víctimas de algún tipo de violencia, física o psicológica, por parte de autoridades, familiares o desconocidos. Seis de cada 10 fueron agredidas sexualmente durante su trayecto, aseveró.

