Ciudad de México.- El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, afirmó que la propuesta de la Guardia Nacional, aún con el mando administrativo civil planteado, es una respuesta parcial, incompleta y sesgada a la violencia e inseguridad, con una visión coyuntural y de corto plazo que generaría el riesgo de vulnerar garantías constitucionales, además de que no garantizaría terminar con la impunidad.
Al presentar el Informe de Labores 2018 en la Cámara de Diputados, subrayó que expandir la esfera de influencia de las fuerzas armadas a tareas de seguridad pública es una apuesta riesgosa para la democracia.
Se contravienen sentencias, recomendaciones y criterios formulados por instancias internacionales, ya que no se proporciona certeza alguna sobre la temporalidad forzosa que tendría el inicio del repliegue militar y su sustitución por policías civiles.
Precisó que en 2018 la CNDH emitió 101 recomendaciones. Fueron 90 ordinarias, ocho por violaciones graves de derechos, y tres generales. Sobre las graves, detalló, seis se dirigieron a la Procuraduría General de la República (PGR), y las secretarías de la Defensa Nacional y Marina con tres casos cada una.
El presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, destacó que el gran mérito de la CNDH per se, es que tiene autoridad moral, conocimiento de las cosas y va en el buen camino con los instrumentos que están a su disposición.
En su intervención, la diputada Lorena Villavicencio Ayala subrayó que su grupo parlamentario reconoce la importancia de participar con las instituciones de derechos humanos para coadyuvar en el entendimiento sobre los problemas que trastocan la dignidad humana.
La panista María Liduvina Sandoval Mendoza coincidió con la preocupación de la CNDH respecto de las quejas presentadas por la actuación de militares y marinos durante las Audiencias Públicas sobre la Guardia Nacional.
Del PRI, el diputado Héctor Yunes Landa, afirmó que la construcción de la paz y la reconciliación en México atraviesa por el diálogo plural y franco entre las distintas fuerzas políticas, debido a la transparencia del ejercicio de gobierno, la comunicación entre poderes, así como el respeto al equilibrio constitucional de la federación con estados y municipios.

