Jilotepec, Méx.- Los municipios de Jilotepec y Otumba recibieron el nombramiento como Pueblos Mágicos, con lo que el Estado de México pasa de 10 a 12 destinos con esta designación.
Un Pueblo Mágico es una localidad que tiene atributos únicos, simbólicos, historias auténticas, hechos trascendentes, tradiciones, leyendas, cotidianidad, que significa una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico atendiendo a las motivaciones y necesidades de los viajeros.
Rodeado de grandes áreas naturales, entre montañas, cerros y bosques de pinos y oyameles se encuentra Jilotepec, un destino en el que los visitantes vivirán grandes experiencias de conexión con la naturaleza y la aventura.
Los amantes del turismo de aventura y naturaleza pueden disfrutar de Las Peñas, parque ecoturístico ubicado en la comunidad de Dexcaní el Alto. Las formaciones montañosas, únicas de la región, lo hacen atractivo para practicar actividades extremas, como escalada, rapel, ciclismo de montaña y senderismo.
Por su parte, Otumba se caracteriza por su tradicional y emblemática Feria del Burro que surge en 1965 a iniciativa de un grupo de habitantes del municipio con el objetivo de dar honor y festejo a ese animal, ya que tiene un simbolismo especial con las arduas labores en el campo.
Entre sus atractivos turísticos, se encuentra el Acueducto del Padre Tembleque, una construcción impresionante construida entre 1555 y 1572, con el fin de llevar agua limpia a los indígenas. La UNESCO lo designó Patrimonio de la Humanidad y se encuentra rodeado por un bello paisaje magueyero.
Los amantes del turismo religioso pueden recorrer y admirar el Templo y exconvento franciscano de San Nicolás de Bari, que se distingue por su arquitectura Entre las piezas que adornan el recinto, se observan grabados y pinturas de 1797, además, en la capilla abierta hay una pila bautismal de piedra labrada en una sola pieza originaria de 1570.

