Línea de emergencia para la niñez

Ciudad de México.- Para crear una línea telefónica que atienda los llamados de emergencia y denuncia ante presuntos casos de violencia hacia niños y adolescentes, Merary Villegas Sánchez  propuso reformar el artículo 83 de la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.

El documento precisa que las autoridades federales, de las entidades federativas, municipales y de las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, serán las encargadas de crear la línea telefónica de denuncia anónima única en el país.

Considera que debería complementarse con una permanente campaña de difusión tanto en medios convencionales de comunicación como en redes sociales que, a su vez, se vincule con la activación inmediata de todos los protocolos, instituciones y programas gubernamentales encargados de atender el problema de niños y adolescentes en situación de calle y combatir el maltrato infantil en cualquiera de sus manifestaciones.

“Sí hay un sector de la sociedad vulnerable en el mundo, son las niñas, niños y adolescentes, porque no pueden por voluntad propia defenderse, organizarse, salir a la calle a protestar o elegir quién los represente; es nuestro deber y competencia ayudarles”, afirma.

Resalta que, a pesar de los esfuerzos de gobiernos anteriores, no se ha podido erradicar el trabajo infantil, la desnutrición, a los niños en situación de calle y en la calle, deserción escolar, la pornografía infantil, la prostitución infantil, el abuso sexual en las instituciones religiosas y demás felonías en contra de la niñez.

En el país se tiene una línea de emergencias 911; sin embargo, no atiende casos de maltrato hacia la niñez y adolescentes, de acuerdo con información oficial de 911, se observa que no hubo registro de llamadas para atender esta problemática.

La legisladora detalla que la trata de niños afecta a los menores del mundo entero, tanto en los países industrializados como a los que están en vías de desarrollo. Los niños y niñas víctimas de la trata son objeto de prostitución, matrimonio forzado o adopción ilegal. También son mano de obra barata o no remunerada, sirven como empleados domésticos y se les recluta para incorporarlos a grupos armados.

Merary Villegas Sánchez.

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