Nezahualcóyotl, Méx.- Un total de 92 personas privadas de su libertad en el Centro Preventivo y de Readaptación Social Nezahualcóyotl-Bordo de Xochiaca contrajeron matrimonio civil en la campaña de regularización del estado civil de las personas que lleva a cabo la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos a través de la Dirección del Registro Civil.
“Estoy cumpliendo una sentencia pero no por las circunstancias en las que me encuentre dejo de ser persona y de sentir esta gran felicidad al dar este paso que es el matrimonio. La certeza más grande que puedo recibir, hacerlo con la persona que quiero”, expresó uno de los internos beneficiarios de esta campaña.
El director del Registro Civil, César Sánchez Millán, encabezó la celebración de los 92 matrimonios, de 43 registros de nacimientos y 20 reconocimientos. En total fueron beneficiados 136 internos y ocho internas.
“Sabemos que el pasado no se puede cambiar ni recuperar, pero sí se puede mirar hacia adelante y reconstruir un mejor futuro para ustedes y sus familias a pesar de las limitaciones”, dijo Sánchez Millán.
Felicitó a los nuevos contrayentes por tomar la decisión de compartir un estado de vida, de buscar su realización personal y de fundar una familia para brindar un desarrollo integral de sus miembros con respeto, dignidad y equidad de género.
“Con la celebración de este acto se otorga certeza jurídica a su relación de pareja y a su familia dejando a un lado los obstáculos y adversidades que implican el hecho de estar alejados del núcleo familiar, probando así que no hay distancia suficiente entre dos personas”.
La directora del Centro Penitenciario, Verónica Jiménez Moreno, indicó que la familia es el lugar y la institución indicada para que los reclusos concluyan su reinserción social.
“Estoy segura que esta decisión va a cambiar sus vidas y les ayudará en su día a día para luchar por su libertad, para luchar por su familia, para luchar por su bienestar. El derecho a la reinserción no concluye cuando la persona abandona la prisión, compurga una pena o cumple la sanción, sino que requiere reconquistar un sentido de vida digno y qué mejor que sea dentro del seno familiar”, consideró Jiménez Moreno.

