Ciudad de México.- Pilar Lozano Mac Donald planteó reformas a la Constitución Política y a la Ley Federal del Trabajo, a fin de modificar la jornada máxima trabajada de horas diarias a horas por semana, al establecer que serán de 48 horas a la semana y de 12 al día.
En una iniciativa precisa que la jornada nocturna máxima será de 7 horas por día; en ningún caso el trabajo extraordinario podrá exceder de nueve horas adicionales a la semana, ni jornadas mayores a 12 horas por día y, por cada seis días de trabajo, los empleados disfrutarán de uno a cuatro días continuos de descanso por semana, con goce de salario íntegro.
Indica que la reducción y flexibilización de las jornadas laborales, abonaría a elevar la productividad, conciliar la vida laboral con lo familiar y personal, mejorar las condiciones para las mujeres, incentivar la actividad económica y prevenir contagios ante una crisis sanitaria.
Precisa que la duración de las jornadas semanales y diarias serán pactadas en los contratos colectivos o de trabajo. Los trabajadores podrán solicitar las adaptaciones de la duración y distribución de las jornadas, respecto a la ordenación del tiempo de trabajo y la forma de prestación, incluida en la modalidad a distancia; deberán ser razonables y proporcionadas con relación a las necesidades de la persona y de la empresa.
Argumenta que la reforma no implica hacer grandes cambios a la ley laboral, únicamente permite dar una organización distinta a las jornadas laborales, las cuales ya se han estado aplicando por motivos de la pandemia. La flexibilidad incluye la adaptación e integración con la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo.
Añade que las horas de reposo o de comidas serán computadas al trabajador como tiempo efectivo de la jornada, a fin de que la estancia en el trabajo no sea mayor a las 12 horas por día. Tampoco, implica la reducción de salarios, puesto que contempla la gestión de la jornada laboral por semana y no por día.
La diputada de Movimiento Ciudadano argumenta que la normativa vigente contempla jornadas ordinarias de 48 horas a la semana, y jornadas extraordinarias de tres horas diarias, tres veces a la semana, lo que suman hasta once horas diarias de trabajo efectivo, llegando hasta 57 horas a la semana.
Modificar la máxima trabajada de horas diarias a horas por semana, permitirá crear jornadas mucho más flexibles, lo cual beneficiará a las y los trabajadores al contar con más días de descanso para poder conciliar su vida familiar y personal, lo cual es particularmente relevante para el desarrollo profesional de las mujeres.

