Ciudad de México.- Integrantes de la Comisión de Ganadería y productores porcícolas coincidieron que combatir la corrupción no debe ser pretexto para desmantelar la infraestructura de ese sector que ha tardado años en construirse y que impediría llegar a la soberanía alimentaria.
En reunión con la Organización de Porcicultores del País (OPORPA) para conocer su situación ante la crisis sanitaria y económica provocada por el COVID-19, los legisladores se manifestaron por hacer una propuesta concreta que defienda los intereses de este sector en general y proteja especialmente a los pequeños y medianos productores.
El presidente de la Comisión, Eduardo Ron Ramos, se pronunció por iniciar los trabajos hacia la elaboración de una “ley espejo”, a fin de que los cobros de contenedores que ingresan a México sean iguales a los que salen hacia Estados Unidos.
Consideró que las opiniones de los porcicultores ayudarán a obtener una atinada propuesta que se abordaría en la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).
El diputado Carlos Iván Ayala Bobadilla dijo que se está a tiempo de tener una estrategia que impacte en el próximo presupuesto.
“La carne de puerco es la que más consume la gente, por lo que si la industria está quebrada no habrá la autosuficiencia alimentaria que se busca”.
Juan José Canul Pérez consideró que se debe proteger la inversión en infraestructura y sanidad, porque se está acabando con toda la parte del sector social en la porcicultura, a pesar de que la carne de cerdo es la tercera fuente de proteína en México y que se tiene la capacidad de producir aún más en las entidades, pero no hay apoyo.
Heriberto Hernández Cárdenas, presidente de la OPORPA, dijo que están de acuerdo en que la corrupción se combata a fondo, pero que no sea el pretexto para desmantelar instituciones que han sido el sustento de dos millones de familias.
Destacó que la industria porcina no sólo estira la mano para pedir recursos, ya que ha puesto de su parte en la corresponsabilidad y generación de ingresos.
Explicó que desde la puesta en marcha de las fases por la pandemia se lesionó la economía del sector, con impacto mayor en los productores, porque sus ventas disminuyeron en 30 o 40 por ciento.
“Somos una industria que genera 350 mil empleos directos y 1.7 millones indirectos. El valor es de unos 62 mil millones de pesos”, expuso.
Marilú Ábrego Chávez, presidenta de la Confederación de Porcicultores Mexicanos (CPM) manifestó que la sanidad de los animales criados en México está avalada, pero se está poniendo en riesgo a todos los productos ante la propuesta de desaparecer programas y organismos.

