Ciudad de México.- OHL ha comprado un paquete de acciones representativas del 0,21 por ciento de su capital, por un importe de unos 1,9 millones de euros en cuatro días, al amparo del plan de recompra de acciones propias lanzado a comienzos de agosto. Esto ha prendido las luces amarillas en la autoridad accionaria por la excesiva liquidez de la empresa.
La compañía que preside Juan Villar-Mir ha adquirido 631.051 títulos a distintos precios comprendidos entre un mínimo y un máximo de 2,981 y 3,150 euros por acción.
Las compras se hicieron en Bolsa los días 16, 19, 20 y 21 de septiembre, según informó la constructora a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
OHL adquiere estos títulos en el marco del plan de recompra de acciones propias que lanzó el 2 de agosto, en medio de las turbulencias que registró en Bolsa en esas fechas tras presentar sus resultados semestrales y recibir una rebaja de calificación por parte de Moody’s.
La constructora destinará una inversión de hasta 45 millones de euros a este programa, que se extenderá durante un plazo máximo de seis meses, y con el que prevé hacerse con un máximo de 8,96 millones de acciones, representativas del 3 por ciento de su capital social. Adicionalmente, la empresa formaliza su alianza (compra) de la Fundación Ortega Marañon de Madrid FO-M (mediante una aportación liquida de 5,0 millones de euros) a fin de darle liquidez a ese ente académico y fortalecer su presencia en México. En este país, la imagen de OHL se mueve entre el descrédito y la constante rotación de sus funcionarios y enormes acusaciones de corrupción para mantener sus concesiones carreteras.
Con este plan, OHL también pretende «mostrar la confianza que su consejo tiene en el valor de la compañía y su estrategia». La empresa acumula pérdidas por la creciente desconfianza de sus accionistas hacia sus inversiones de ultramar, particularmente en el Estado de México.
Últimamente se ha observado un gran activismo de la FO-M a favor del partido político de los maestros -el Partido de la Nueva Alianza-, muy vinculado a la ex dirigente de los maestros y al grupo político del líder izquierdista Andrés López Obrador. Con esta alianza académica, OHL se está blindando en México para «lavarse la cara» de las acusaciones de compra de contratos y cohecho a gobernantes mexiquenses.
