Ciudad de México.- La diputada Fabiola Raquel Guadalupe Loya Hernández impulsa un punto de acuerdo para exhortar a la Secretaría de Bienestar que aplique una estrategia que permita a hijos de madres en centros de reinserción social acceder a programas de apoyo.
Plantea que las secretarías de Salud y de Educación Pública refuercen la atención y acceso a la salud de estos menores y a una enseñanza de calidad, facilitando la validación de los centros de Desarrollo Infantil.
Se pide a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social formalizar un convenio de colaboración y coordinación con la de Economía, que impulse medidas de apoyo para que mujeres en condiciones de internamiento en los centros de readaptación social femenil reciban capacitación en materia laboral que les permita generar una fuente de ingresos a pesar de encontrarse en esta condición.
La legisladora refirió que existen 16 centros femeniles estatales donde se encuentran tres mil 284 mujeres; uno federal que alberga cuatro mil 441 reclusas, y 75 centros mixtos en los que se localizan cinco mil 264 mujeres, dando un total de nueve mil 705 mujeres privadas de su libertad censadas en 2017. En 60 centros de readaptación social femenil hay 444 niños que viven con sus madres.
La mayoría de las mujeres que cumplen estas condenas pertenecen a “clases bajas y marginales, de escasos recursos económicos y prácticamente nula formación profesional”.
Los niños que viven con sus madres en los centros de readaptación social no deben ser excluidos de sus derechos y libertades, ni pueden ser discriminados por ningún motivo.
Loya Hernández mencionó que el estudio “Menores que viven con sus madres en los centros penitenciarios”, del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, señala que niños que viven en las prisiones no lo hacen en condiciones de dignidad, carecen de las mismas necesidades básicas que sus progenitoras; no son considerados en el ciclo de las políticas públicas; se desconoce si tienen un acta de nacimiento y no reciben atención médica de calidad.
De acuerdo con un estudio publicado por Reinserta AC, y el Instituto Nacional de las Mujeres, sobre el Diagnóstico de las circunstancias en las que se encuentran los hijos de las mujeres privadas de su libertad en once centros penitenciarios de la República Mexicana, lo que más solicitaban las mujeres es: leche, pañales, servicio médico, medicinas, alimentos, fuentes de trabajo, ropa, guarderías, visitas más seguidas y largas, juguetes, espacios especiales para que duerman los menores, talleres, mejor trato de las custodias hacia los pequeños y apoyo legal.
Según dicho estudio, el 30 por ciento de las mujeres considera que recibe alimentos suficientes para las necesidades básicas de sus hijos; el 34 por ciento los considera insuficientes y el 36 por ciento no respondió a esta pregunta.

