¿Qué hubieran hecho ustedes?

Por: Pedro Antonio Valseca Pereyra

Ciudad de México.- En un mensaje con motivo de Año Nuevo, el presidente Enrique Peña Nieto reitera que el incremento en el precio de la gasolina y diésel no es producto de la reforma energética o a un incremento en el cobro de impuestos.

“En pocas palabras, se trata de un aumento que viene del exterior. El Gobierno no recibirá ni un centavo más de impuestos por este incremento. Tratar de mantener el precio artificial de las gasolinas nos hubiera obligado a recortar programas sociales, a subir impuestos o a incrementar la deuda del país, poniendo en riesgo la estabilidad de toda la economía”, explicó.

Mencionó que durante el sexenio pasado se perdió casi un billón de pesos, es decir, un millón de millones, subsidiando la gasolina, “y digo que se perdieron porque literalmente fue dinero que se quemó regalando gasolina”.

Dijo que de mantener el precio artificial durante 2017 hubiera significado un gasto adicional de más de 200 mil millones de pesos, monto que equivale a paralizar por cuatro meses todos los servicios del Seguro Social, desde consultas con el médico familiar, hasta cirugías, guarderías y servicios de emergencia; interrumpir dos años completos los apoyos que entrega el Programa PROSPERA a casi 7 millones de familias; suspender tres años el Seguro Popular.

Por lo que preguntó ¿Qué hubieran hecho ustedes?

“Como presidente mi responsabilidad es justamente tomar decisiones difíciles en el presente, para evitar afectaciones mayores en el futuro. Si no cuidáramos la estabilidad de nuestra economía ¿qué pasaría? Habría jefes y jefas de familia que perderían su trabajo; jóvenes que hoy se están graduando, no encontrarían un empleo; las parejas que acaban de comprar una casa a crédito, verían muy difícil completar sus pagos; y las amas de casa verían que su gasto ya no les alcanza, pues subirían todos los precios. Eso es lo que pasa cuando un país pierde su estabilidad económica: las familias, sobre todo las de menores ingresos, acaban siendo profundamente afectadas. Y para evitarlo, es que hoy el Gobierno está tomando decisiones difíciles”.

Descontento con el Legislativo y el INE

Una parte de la inconformidad social ha sido generada por el gasto excesivo en el Poder Legislativo y en el Instituto Nacional Electoral, antes Instituto Federal Electoral.

Al hacer un balance del presupuesto destinado a ese poder entre 2012 y 2017,  el Legislativo ha recibido 77,905,379,061.00 pesos.

Esa cantidad ha servido para pagar la nómina de 128 senadores, 500 diputados, equipos de trabajo, personal administrativo y todo el mobiliario y material necesario para mantener a esta parte del gobierno, del que los ciudadanos no se sienten representados y consideran que solo obedecen a intereses de grupos, más no de sus electores.

Otro de los órganos autónomos que ha perdido credibilidad por los excesos reportados en medios de comunicación, es el Instituto Nacional Electoral, que en el mismo periodo ha recibido 88,225,148,939.00 pesos.

En total, durante el sexenio en estos dos rubros se han erogado 166,130,528,000.00 pesos.

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