Ciudad de México.- Ante diputados de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, el titular de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Juan Pablo Graf Noriega, reconoció que no se vislumbra ningún rescate de los bancos ante lo que se vivirá en el país en materia económica, derivado de la contingencia sanitaria por el COVID-19.
Graf Noriega expresó que entre más se quiera restringir el contagio y se hagan más medidas de aislamiento, más se afecta la economía; con la información que se tiene, derivada de las pruebas de estrés realizada cada año a los bancos, “pensamos que la banca tiene una muy buena posición para aguantar el escenario que se vislumbra”.
Expresó que se establecieron criterios contables especiales con el fin de liberar recursos de los bancos para que puedan sostener el crédito y no utilicen las reservas crediticias que corresponderían a sus carteras.
Además, reestructurar préstamos, los cuales no serían boletinados a las sociedades de información crediticia, que daría respiro a bancos y deudores. Asimismo, que en cuatro o seis meses no paguen el capital o los intereses de sus créditos.
La presidenta de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, Patricia Terrazas Baca, resaltó que este encuentro permite conocer los temas que está apoyando la CNBV para que los bancos estén dando facilidades a los usuarios de la banca y las reformas que se han hecho de la mano con el Banco de México, así como el riesgo-país en relación con la pandemia y el precio del petróleo.
“Hay muchas cosas que se deben ir solucionando en el transcurso del tiempo y seguramente habrá errores y se van a tener que tomar decisiones que no sean acertadas y que las vamos a pagar todas las y los mexicanos. Seguramente va a pasar eso, pero estamos muy robustos en cuanto a todos los tratados internacionales que se tienen, sobre todo en el uso de los recursos y en la regulación a los bancos”, añadió.
El diputado Óscar González Yáñez externó su preocupación de que los bancos entren en problemas por la contingencia, sobre los riesgos de que las instituciones financieras no tengan reservas.
Mientras que Carlos Puente Salas hizo votos por garantizar la operación de los bancos en los estados y municipios, pues sería crítico que se vean afectadas las operaciones crediticias.
Carol Antonio Altamirano se pronunció porque los bancos sean aliados inteligentes que ayuden a sus clientes. Dijo que si bien aún no se conocen las dimensiones exactas de la crisis, sí se sabe que va a ser muy grave y que es posible que la contracción económica afecte los pagos de los usuarios, porque hay un riesgo de que crezca la morosidad.
En tanto que Antonio Ortega Martínez destacó que es indispensable un sistema de pagos para garantizar estabilidad y confianza en el sistema financiero. Añadió que hay señales de que la crisis no será una “V” sino podría ser una “U” achatada, es decir, una crisis económica duradera y con una recuperación difícil de lograr.

