Nezahualcóyotl, Méx.- Durante la infancia es común que los niños levanten la vista a las estrellas y sueñen que viajan al espacio; pocos son los que llegan a conocer la sensación de la ausencia de gravedad y pueden ver la Tierra y la Luna desde una nave espacial.
A finales de noviembre de 1985, 16 años después de que el primer hombre pisó la luna; un mexicano viajó en la misión Atlantis: Rodolfo Neri Vela; además fue el primer representante de Latinoamérica en llegar al espacio.
Neri Vela estudio la Ingeniería en Comunicaciones y Electrónica en la UNAM, cursó la maestría en Sistema de Telecomunicaciones en Inglaterra y el doctorado en Birmingham en el área de Electromagnetismo Aplicado.
Como parte de las jornadas por fomentar y difundir las experiencias de éxito de los mexicanos en el extranjero, el diputado Armando Soto Espino llevó a este conferencista a escuelas de Nezahualcóyotl con el objetivo de motivar a los estudiantes a continuar sembrando historias de éxito; en esta ocasión la conferencia se tituló “La vuelta al mundo en 90 minutos”.
Más allá de una charla técnica sobre la velocidad que puede alcanzar un transbordador espacial al ingresar a la atmósfera, o la temperatura que provoca la fricción de las partículas que se encuentras en las diferentes capas que envuelven a la Tierra, el doctor Neri Vela explicó las aportaciones que hizo México a los vuelos espaciales y al mundo.
Comentó que a raíz de su participación en la misión Atlantis, el mundo volteó los ojos a México para estudiar los aportes del amaranto, y noviembre de 1985 las tortillas comenzaron la conquista del espacio al ser incluidas en el menú de los astronautas.
Rodolfo Neri vela nació en Chilpancingo, Guerrero en febrero de 1952. A finales de este año se cumplen 30 años del viaje al espacio. En esa ocasión orbitó 109 veces la Tierra y fue la primera vez que un presidente de México se comunicaba con un astronauta.
Durante la plática se tocaron los cambios que sufre el cuerpo al estar en ausencia de la fuerza de gravedad; la columna vertebral crece hasta cinco centímetros, la sangre se va a la cabeza, y las piernas se hacen más delgadas.
Más allá de hablar si hay vida en otros planetas, dejó en claro que se deben perseguir los sueños y aprovechar las oportunidades que brindan las escuelas para prepararse y destacar en el ámbito que cada uno desee.
A lo largo de la charla dejó en claro que los estudiantes deben ser agradecidos con sus padres por la oportunidad que les ofrecen al inscribirlos en alguna escuela; con los maestros por las recomendaciones y orientación que les hacen, y sobretodo, tener claro el rumbo al que quieren encaminarse.
Al final se la ponencia firmó libros y se fotografió con los alumnos, padres e invitados que acudieron a la secundaria técnica 39 de la colonia Benito Juárez.
