Ciudad de México.- María Luisa Noroña Quezada propuso reformas a la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros, a fin de erradicar, prohibir y sancionar prácticas abusivas en materia de intereses moratorios, por parte de bancos y entidades comerciales.
Se busca establecer que las tasas de interés moratorias no podrán ser sujetas a tasas de referencia, tasas sustitutivas o términos, condiciones o mecanismos que permitan durante la vigencia del contrato, modificar las disposiciones, la tasa de interés o aumentar el cobro aplicable, a lo originalmente pactado.
También plantea que estas prácticas puedan ser sancionadas con multa de cuatro mil a 150 mil Unidades de Medida y Actualización, tanto a las entidades financieras como a las entidades comerciales, por parte de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, y la Procuraduría Federal del Consumidor, respectivamente.
Mientras que el Banco de México podría sancionar con multa de cuatro mil a veinte mil días de salario, a las entidades financieras que cobren intereses en términos distintos a lo previsto en el párrafo tercero del artículo 9.
En la iniciativa Noroña Quezada precisa que la población no debe ni puede seguir siendo presa y rehén de estas prácticas, “que de la noche a la mañana y cuando así lo desean las empresas o bancos supuestamente familiares y populares, elevan a niveles desproporcionados el monto a pagar por concepto de intereses moratorios”.
Indica que derivado de la pandemia por Covid-19, un enorme número de mexicanos recurrieron al crédito para adquirir un préstamo o comprar un bien, un electrodoméstico, un automóvil, una pantalla, un teléfono o hasta medicamentos, tanque de oxígeno, un oxímetro, un termómetro o pagar la cuenta estratosférica de algún hospital.
La pandemia a muchas familias les redujo su ingreso, les quitó su trabajo y las mantiene en el desempleo; sin embargo, tienen que seguir con el pago de sus créditos, pero en ocasiones son sujetos a cobros autoritarios, intereses moratorios arbitrarios, que cambian de la noche a la mañana y al antojo del prestamista, añade.
La diputada del PRI expone que ello, a veces, viene acompañado de la amenaza de enviar al “departamento de cobranza” o al “jurídico de la empresa” y también enviarlos al buró de crédito, con la consigna de que no saldrán jamás de ahí.

