Por: Lilia Zavalza Zambrano
Toluca, Méx.- Ignacio Pichardo Lechuga, diputado local por el XI Distrito con cabecera en Santo Tomas, Estado de México, con un alto espíritu dedicado al servicio público, es miembro de una familia que por muchos años se ha dedicado a esta actividad en las esferas de la política y el gobierno.
Heredero de toda una virtud se servidores públicos, Pichardo Lechuga, tiene en el Congreso Local la Comisión de Recursos Hidráulicos, la cual desempeña con responsabilidad.
Advierte el legislador que desde muy pequeño se identificó con esta actividad que hoy lo hace sentir pleno y feliz como lo fue su infancia misma.
Desde sus primeros años de vida tuvo que adaptarse al ritmo de trabajo de su padre, Don Ignacio Pichardo Pagaza, porque él siempre se ha caracterizado por su puntualidad y compromiso social, y muchas veces en lugar de ir de vacaciones a algún punto de recreo lo pasaba en alguno de los eventos relacionados con la política.
Cita el ejemplo de que su señor padre fue funcionario del gobierno estatal y muchos más del gobierno federal, y por consecuencia él se veía en la necesidad de viajar por todo el país; “de pronto se mi papá tenía algún compromiso en Mérida, Yucatán, nos trasladábamos allá y permanecíamos el tiempo que dedicaba a sus compromisos como funcionario y nosotros como familia nos divertíamos, así es que las vacaciones siempre fueron programadas con su actividad política”.
Mi formación fue de gran respeto a los símbolos patrios porque va de la mano con los que representan cargos públicos.
El diputado Ignacio Pichardo, sostiene por un momento la respiración y dice que los días de puente de calendario, los políticos están en ceremonias oficiales, y siempre me agradó rendir honores al lábaro patrio. Desde pequeño me encantó escuchar las notas de las bandas de guerra, el sonar de tambores y muchas veces al más alto nivel; todo eso, dice, era impactante para mí siendo un niño. Agrega que lo mismo les sucedió a sus hermanos, quienes también tuvieron la oportunidad de disfrutar al lado de nuestro padre el izamiento de banderas, la marcha de cuerpos policiacos y del Ejército.
¿Y qué pensaba cuando era niño?
El joven diputado atento y amable en sus respuestas, refleja una ligera tristeza al recordar que veía muy poco a su padre, pero se inmediato la emoción lo abraza y también trae a su memoria aquellos momentos de júbilo y orgullo cuando escuchaba a don Ignacio Pichardo Pagaza lanzar sus discursos arriba de los escenarios. Hoy entiende que la agenda de un político le resta tiempo a la familia, ya que su papá tenía que laborar hasta 13 horas continuas, pues aquí el tiempo es insuficiente para cubrir los compromisos y a veces los políticos la pasan mal porque es mucha la responsabilidad.
¿Qué pensabas sobre algunos de los políticos que se reunían con tu papá?
En mis juegos de infancia vi pasar por mi casa a muchos personajes que ya son históricos, otros del actual ejercicio público o incluso íbamos a acompañar a mi papá a casa de algunos de ellos. Sonríe y habla de una anécdota muy simpática: “la trabajadora doméstica que teníamos en casa, en una ocasión le dice a mi mamá que habló un señor para decirle que habrá calavera, y que ya en varias ocasiones había hablando dejando el mismo recado”. Cuando la realidad era que llamaba el señor Abraham Talavera, quien es un político mexiquense de mucha tradición.
En otra ocasión fue a cenar a la casa el ex presidente de México, Miguel de la Madrid Hurtado, con fines de amistad y fortalecimiento de trabajo, y en un momento el mesero que se encontraba sirviendo se equivoca con las botellas, muy parecidas, y en vez de servir whisky les estaba sirviendo mezcal con soda y agua mineral. Ese día fue de gran fiesta en mi casa, “aunque por mi corta edad no tenía muy en claro de quién era quién en la política, pero tratándose de Miguel de la Madrid, lo identificaba perfectamente”.
¿Qué pensabas de tu papá cuando fue gobernador?
Ya tenía 20 años cuando su padre era gobernador del Estado de México, y reconoce que éste siempre se preparó para llegar a la gubernatura y aún así llegó bajo circunstancias muy especiales, porque tuvo que sustituir al gobernador Mario Ramón Beteta, y púes no tuvo la necesidad hacer campaña de proselitismo político y así se cumplió su sueño, aunque estuvo al frente de la administración 4 años con 6 meses y no 6 como debiera ser. También le reconoce esa capacidad de gobernador de su señor padre porque aun cuando fue un tiempo muy recortado al final el balance fue positivo.
