Caracas, Venezuela.- Jylman Red Jurado, obispo metopolitano y de los Derechos Humanos para Venezuela, señala que el conflicto que enfrenta el pueblo venezolano no es entre oposición y chavismo.
“Es entre una sociedad arruinada en la miseria, la corrupción, la inseguridad, la injusticia, y un pequeño grupo de funcionarios que impide el normal desarrollo de las relaciones democráticas y las actividades productivas, por el afán a perpetuarse en el poder”.
Mediante un comunicado señala que convocar a elecciones es la única vía para superar constitucionalmente la usurpación.
“Es justo y necesario de manera urgente efectuar un evento comicial con un nuevo CNE, con procedimientos transparentes, con observación internacional y con equidad en las reglas para los representantes de los dos proyectos antagónicos que han rivalizado durante 20 años”.
Red Jurado recordó que ha denunciado que el señor Maduro ha invisibilizado el sistema democrático y social de justicia y de derecho, “su gobierno sistemático ha violado los derechos humanos, porque ha ejecutado una usurpación de fondo cuando dejó de asegurar alimentos, medicamentos, seguridad, servicios básicos y esclavizó a la población con salarios menores a 1 dólar diario, redujo la economía y practicó corrupción ilimitada y criminaliza a los que defienden los valores y principios constitucionales”.
Exhortó a abandonar el extremismo, el radicalismo ideológico, el discurso descalificativo y violento que llevaría de vuelta al infierno por el que atraviesa Venezuela.
“Para nadie es un secreto que el chavismo es un proyecto político defendido por sus dirigentes y con una base popular que hay que reconocer, y que a pesar que si bien hubo una corrupción descomunal, abuso del poder, violaciones sistemáticas a los derechos humanos, la manzana tiene partes sanas y a ellas hay que invitarlas a la convivencia para mantener el equilibrio entre justicia social y libertad”.
Se pronunció por una transición con los ojos abiertos, luchando para que los ciudadanos pasen de objeto de la política a ser sujetos verdaderamente empoderados contra el populismo, el caudillismo y la democracia vacía.

